Esta primera imagen, que denominó point de vue -punto
de vista-, es una impresión directa de la realidad, diferente de las
heliografías -imágenes sobre papel mediante la cámara oscura-. Logró
imágenes negativas, fijándolas sobre papel tratado con cloruro de plata,
mediante el ácido nítrico.
La imagen se logró sobre una placa de peltre -aleación
de cine, plomo y estaño- al cabo de una exposición de ocho horas. “Punto de
vista desde la ventana del Gras”, tal el título dado a esa imagen,
fue lograda tras trabajar con cinco cámaras de madera de nogal, el
diafragma pasó del disco de cartón a un iris, utilizó dispositivos de
básculas y fuelles, empleando en una de las cámaras el papel continuo,
precursor del carrete.
Esas imágenes se podían ver a plena luz y mandarse por correo.
En 1831 el pintor francés Louis Jacques
Mandé Daguerre realizó fotografías en planchas recubiertas con una
capa sensible a la luz de yoduro de plata. Una vez expuesta la plancha durante
varios minutos, empleaba vapores de mercurio para revelar la imagen fotográfica
positiva. Estas fotos no eran permanentes porque las planchas se ennegrecían
gradualmente y la imagen finalmente desaparecía. En las primeras fotografías
permanentes que logró obtener, la plancha de revelado se recubría con una
disolución concentrada de sal común.
Este proceso de fijado, descubrimiento del británico William Henry Fox
Talbot, hacía que las partículas no expuestas de yoduro de plata resultaran
insensibles a la luz, evitándose así el ennegrecimiento total de la plancha.
Con este método de Daguerre se obtenía una única imagen en la plancha de plata
por cada exposición hasta que Talbot desarrolló un procedimiento fotográfico
que consistía en utilizar un papel negativo a partir del cual podía obtener un
número ilimitado de copias. Descubrió que el papel recubierto con yoduro de
plata resultaba más sensible a la luz si antes de su exposición se sumergía en
una disolución de nitrato de plata y ácido gálico, disolución que podía ser
utilizada también para el revelado de papel después de la exposición. Una vez
finalizado el revelado, la imagen negativa se sumergía en tiosulfato sódico o
hiposulfito sódico para hacerla permanente.
Este método de Talbot, llamado calotipo, requería
exposiciones de unos 30 segundos para conseguir una imagen adecuada en el
negativo.
Daguerre y Talbot hicieron públicos sus métodos en 1839, año en que John Eilliam Herschel denomina "fotografías" a las imágenes fijas. En un lapso de tres años el tiempo de exposición en ambos procedimientos quedó reducido a pocos segundos.
Fox Talbot - The first photograph on paper of a human
figure, 1840
El Daguerrotipo empezó a expandirse en Alemania, Estados Unidos, Italia, Inglaterra, etc., empezaron a venderse cámaras que no llevaban la firma de Daguerre, evolucionaron rápidamente, cada vez fueron más livianas, construidas con materiales baratos y lentes simples y también se redujo progresivamente el tiempo de exposición.
La primera revista fotográfica del mundo- The Daguerreian Journal- fue fundada en Nueva York en 1850.
Aparecieron los primeros estudios fotográficos, dada la creciente demanda de retratos. La luz eléctrica aún no existía, de modo que eran grandes espacios de armazón metálico con cúpulas de cristal para asegurar abundante luz natural. Estaban lujosamente decorados con cortinados, columnas, instrumentos y adornos diversos.
En 1851 el escultor y fotógrafo aficionado británico Frederick Scott Archer introdujo planchas de cristal húmedas al utilizar colodión en lugar de albúmina como material de recubrimiento para aglutinar los compuestos sensibles a la luz. Como estos negativos debían ser expuestos y revelados mientras estaban húmedos, los fotógrafos necesitaban un cuarto oscuro cercano para preparar las planchas antes de la exposición, y revelarlas inmediatamente después de ella.
Los fotógrafos que trabajaban con el estadounidense Mathew Brady realizaron miles de fotos de los campos de batalla durante la guerra de la Independencia estadounidense y para ello utilizaron negativos de colodión húmedos y carromatos a modo de cámara oscura.
Puesto que el procedimiento del colodión húmedo estaba casi
limitado a la fotografía profesional, varios investigadores trataron de
perfeccionar un tipo de negativo que pudiera exponerse seco y que no necesitara
ser revelado inmediatamente después de su exposición. El avance se debió al
químico británico Joseph Wilson Swan, quien observó que el calor incrementaba
la sensibilidad de la emulsión de bromuro de plata. Este proceso, que fue
patentado en 1871, también secaba las planchas, lo que las hacía más
manejables. En 1878 el fotógrafo británico Charles E. Bennett inventó una
plancha seca recubierta con una emulsión de gelatina y de bromuro de plata,
similar a las modernas. Al año siguiente, Swan patentó el papel seco de
bromuro.
Mientras estos experimentos se iban sucediendo para aumentar la eficacia de la fotografía en blanco y negro, se realizaron esfuerzos preliminares para conseguir imágenes de objetos en color natural, para lo que se utilizaban planchas recubiertas de emulsiones. En 1861, el físico británico James Clerk Maxwell obtuvo con éxito la primera fotografía en color mediante el procedimiento aditivo de color.
Mientras estos experimentos se iban sucediendo para aumentar la eficacia de la fotografía en blanco y negro, se realizaron esfuerzos preliminares para conseguir imágenes de objetos en color natural, para lo que se utilizaban planchas recubiertas de emulsiones. En 1861, el físico británico James Clerk Maxwell obtuvo con éxito la primera fotografía en color mediante el procedimiento aditivo de color.

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